martes, 9 de marzo de 2010

Oriental y tal


Comenzamos a emplatar Oriental y tal, al igual que un buen guiso, ha ido cociéndose a fuego lento, tanto que hemos tardado casi cinco años, pero como todo en la vida, es fruto de la paciencia y la constancia. Desde aquí, quiero agradecer a todas esas personas que han aportado tanto en este proyecto; sobre todo a Chema, que sin él, esto no habría sido posible, y a Saray que, gracias a ella, no he dado muchas patadas al diccionario español, de hecho ahora mismo estando en la camita mala, me esta corriegiendo este texto, en el que ya había metido la pata, jajaja. Ahora sólo espero que sea de vuestro agrado, y al menos paséis un buen rato, como nosotros todo el equipo de Oriental y tal... Un paseo por la cocina del otro extremo del mundo.
Y ahora un poco de reflexión personal. Siendo consciente de mis momentos buenos y malos de la vida; esforzándome para no caer, a fecha de hoy y ya cerca de mis 37 años, el balance no ha sido del todo negativo, pero a veces nos olvidamos y creemos que aquel que se acerca, quizás no traiga buenas intenciones, y ¿ es motivo suficiente como para desconfiar ?? No sé , pero creo que lo realmente negativo, es dejarse confundir por esas personas, porque al final , uno se pierde lo realmente bello que te da la vida, y esa sensación de vacío y de malestar, sin evitarlo lo proyectamos y se lo hacemos pagar quizás a las personas equivocadas.
Debería estar feliz y alegre, por haber cumplido un sueño, por tener tantas y tantas oportunidades, la alegría de estar cuerdo y tener una familia estupenda, y sin embargo, no dejo de soportar una carga hostil, hacia mí mismo, por mirar hacia atrás, y perderme las cosas verdaderamente importantes que hay delante de mí. En fin...... Espero que esta reflexión en voz alta pueda ayudarme a corregir un poco este estado.

Hung fai chiu.

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